Jun
25

Amemos a los homosexuales

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Luego de la revelación pública de un reconocido artista sobre su homosexualidad, muchos le manifestaron su apoyo creyendo que le hacen un favor al cantante saliendo en su defensa y aceptando su estilo de vida; pero lo cierto es que aquellos que apoyan la homosexualidad y el lesbianismo no están mostrando verdadero amor a los homosexuales y lesbianas. Dios condena ambos pecados en Su Palabra y los presenta como algo destructivo. Pablo dice en su primera carta a los Corintios que “ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” (1Cor. 6:10; comp. Lv. 18:22; 20:13; Judas 7). Y en los versículos 26-27 del capítulo 1 de su carta a los Romanos explica la naturaleza de ambas prácticas diciendo que “las mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer…” (la homosexualidad es antinatural; aun la manera cómo Dios diseñó al hombre y a la mujer nos dice que uno fue creado para complementar al otro, pero la homosexualidad viola ese diseño), “…se encendieron en su lascivia unos con otros…” (esta expresión señala una pasión violenta dirigida hacia un objeto que no debe ser legítimamente deseado), “…cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres…” (una vez más Pablo resalta el carácter vergonzoso de este pecado; el artista en cuestión es ahora un héroe a los ojos de muchos por haber confesado públicamente su homosexualidad; y los medios masivos de comunicación están contribuyendo cada vez más a que el público lo vea así; pero ahora noten lo último que Pablo dice en el texto al final del vers. 27), “…y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío”. Alguien hace la siguiente paráfrasis de este texto: “Recibiendo las terribles consecuencias físicas y morales de su lujuria”. Los cristianos no odiamos a los homosexuales, ni pensamos que están fuera del alcance de la misericordia de Dios si se arrepienten. Pero precisamente porque queremos el bien de ellos debemos denunciar el estilo de vida que llevan y llamarlos a que se arrepientan y depositen su fe en la obra redentora de Jesucristo, porque los homosexuales y lesbianas pueden ser transformados por el poder de la gracia de Dios, como nos enseña Pablo claramente en 1Corintios 6:9-11.

Sugel Michelén

sugelmichelen@hotmail.com

2 Comments So Far

  1. Estimados hermanos:
    Muy buen comentario y de ayuda para cuando se nos presente una situación similar.
    Que Dios les siga bendiciendo grandemente
    Saludos

    Ilsa Correa M at Jun 28, 10 at 17:25

  2. Cuando el hombre es capaz de reconocer su pecado para apartarse del mismo entonces es cuando recibe la aprobación divina, pero cuando lo hace para gloriarse y envanecerse entonces solo el juicio le espera y que terrible es eso, porque quien puede resistir al Creador.

    Nosotros los creyentes por amor debemos decir al homosexual y a la lesbiana que el arrepentirse después de reconocer su maldad es la única respuesta loable delante de Dios y que le puede liberar de todo el mal que en secretos vivían y que ahora con más descaro vivirán, pues la Palabra es clara y la historia esta ahí para que sea revisada, pues muchas son las penas de estas personas por locamente aferrarse a su esclavitud.

    Pero en Cristo hay verdadera libertad y vida abundante. Amigo homosexual y amiga lesbiana que Dios te muestre el camino de la libertad en medio de tu locura. El es grande para liberar de grandes males.

    Wildo Ruiz at Jul 18, 10 at 22:18

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